Así lo resolvió la Cámara Nacional de Apelaciones en lo Civil, Sala L, el 19/09/17, en los autos “Papagno, Mariela S. c/Lado, Daniel y Otros s/Daños y Perjuicios”. VEA O DESCARGUE EL FALLO COMPLETO

La causa se originó en un accidente de tránsito y el Tribunal resolvió, entre otras cuestiones, que las cláusulas limitativas de responsabilidad en materia de seguros, especialmente aquéllas que delimitan el riesgo asegurable, en tanto cláusulas de no seguro, deben ser nuevamente evaluadas en sus efectos respecto de la víctima del siniestro, considerando que la Ley de Seguros Nº 17.418 ha sido afectada por las modificaciones ulteriores de la Ley de Tránsito Nº 24.449 (art. 68), y por la Ley de Defensa del Consumidor Nº 24.240.

Para la vocal preopinante, Dra. Iturbide, “…los límites cuantitativos de cobertura no son en si mismos antijurídicos ni irrazonables. Tampoco ignoro el reciente fallo dictado por el Supremo Tribunal en autos “Flores, Lorena Romina c/ Giménez, Marcelino Osvaldo y otro s/ daños y perjuicios” (CSJ 678/2013 (49-F)/CS1, de 6 de junio de 2017), y el meditado voto concurrente del Dr. Rosenkrantz en dicha causa. Sin embargo, cuando (como en el caso) un precepto frustra o desvirtúa los propósitos de la ley en que se insertó, de modo tal que su aplicación torne ilusorios derechos por ellos consagrados, le es lícito al juzgador apartarse de tal precepto y dejarlo de aplicar a fin de asegurar la primacía de la Ley Fundamental, como medio de afianzar la justicia que está encargado de administrar.

Es que no puede admitirse que el asegurador, amparándose en la libertad de contratar y ejercer la industria y acatando las normativas de la Superintendencia de Seguros de la Nación se libere en gran medida de las obligaciones emergentes del contrato de seguro, vaciándolo de sustancia, pues parece claro que la aseguradora celebró el contrato previendo que en caso de acontecer un siniestro de elevada entidad sólo tendría que reconocer al tercero damnificado una cobertura indemnizatoria limitada a la exigua e irrazonable suma de $ 30.000 por muerte o incapacidad a terceros.

En definitiva, considero que el límite de cobertura convenido entre el asegurador y el asegurado se ha convertido en un obstáculo para que el damnificado pueda obtener en tiempo oportuno el resarcimiento que la normativa civil consagra a su favor y que en la actualidad se ve reforzado con la incorporación de los tratados internacionales que se han sumado al bloque de derechos constitucionales que protegen a la persona humana, su salud y su integridad física, psíquica y estética, a través de la recepción que de aquellos ha hecho el inciso 22 del artículo 75 de la Constitución Nacional.” (la negrita es nuestra)

Por ello, siendo compartido este criterio, se confirmó la sentencia en cuanto consideró inoponible a la víctima el límite de cobertura de $ 30.000 establecido en la póliza, condenando a la citada en garantía a responder en forma concurrente en la misma medida que se le imponga la condena a su asegurado.