La Cámara de Apelación en lo Civil y Comercial, Sala Segunda, del Departamento Judicial de Morón confirmó la sentencia que rechazó los rubros “incapacidad sobreviniente” y “daño psíquico” por considerar que las patologías acreditadas en autos no guardaban relación causal con el accidente de tránsito que dio origen a la demanda.

Así se decidió, el 5 de febrero de 2019, en los autos “CRISCUOLO OFELIO JORGE C/ CONFORTE MARTINIANO HERNAN S/ DAÑOS Y PERJUICIOS”. VEA O DESCARGUE EL FALLO

El actor, de 73 años, sufrió un accidente de tránsito el 20 de julio de 2009 y reclamó por varios rubros indemnizatorios. En primera instancia, el juez hizo lugar a la demanda pero rechazó, entre otros, los rubros “incapacidad sobreviniente” y “daño psíquico”.

Apelada la sentencia por la actora, en la Alzada el vocal preopinante fue el Dr. Gallo quien, al igual que el juez de grado, formó su criterio en base al dictamen de la perito médico legista de la Oficina Pericial Departamental.

Al respecto, la perito sostuvo que las secuelas que presenta el actor “en su hombro derecho estarían relacionadas con patología preexistente no pudiendo adjudicarse una relación de causalidad directa con el hecho que se ventila en autos“. (la negrita es nuestra)

Además, el vocal destaca que, en el escrito de demanda, el actor no efectuó “una mínima mención sobre el problema preexistente en su hombro derecho.

Dicha omisión no puede pasarse por alto.” (la negrita es nuestra)

Recuerda el camarista que “(d)esde esta sala -48219 R.S.705/03- hemos sostenido quela conducta procesal de las partes puede ser apreciada como elemento de convicción en el proceso (ver esta Sala en causa 45.627, R.S. 363/01; Kielmanovich, Jorge L. La conducta procesal de las partes y la prueba en L.L. ejemplar del 4-6-2001; Peyrano, Jorge W., Valor probatorio de la conducta procesal de las partes, L.L. 1979-B, Secc. doctrina)”. (la negrita es nuestra)

En definitiva, para el preopinante, “(l)os elementos de convicción precedentemente detallados, la puntual pericia…, las constancias de la historia clínica obrantes en autos (donde se observan las consultas efectuadas previas al accidentes sobre el mismo hombro), sumado a la propia conducta del actor, me inclinan por rechazar los argumentos aquí traídos por el apelante y confirmar el decisorio recurrido en cuanto rechaza el presente rubro; toda vez que -a mi modo de ver- el accionante no ha podido demostrar adecuadamente el nexo causal entre el accidente base de autos y las lesiones denunciadas (arts. 375, 384 y ccdtes. CPCC).” (la negrita es nuestra)

Respecto del alegado daño psíquico, el Dr. Gallo señala que si no llegó a acreditarse que el problema físico del actor hubiera quedado vinculado con el hecho dañoso, mal puede trabajarse (en el aspecto psíquico) como si tal vinculación hubiera existido.” (la negrita es nuestra)

Dicho de otra manera, la patología física puede haber generado patología psíquica, pero como la primera no tiene relación de causalidad con el hecho que se imputa al demandado, porque es una patología preexistente, la dolencia psíquica tampoco puede imputarse a dicho hecho.

Siendo compartido este criterio, se confirmó la sentencia de primera instancia en todo cuanto fue materia de agravios.